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jueves, 6 de marzo de 2008

a manera de protesta


Día internacional de la mujer

¿Para que celebrar un día que perdemos a diario?

¿Para qué, si esperamos con ansias la colección primavera verano y en los aparadores vemos posadas nuestras vidas?

¿Para qué creer que no hemos liberado, si seguimos siendo el objeto que anima los medios, la prostituta en una esquina, las piernas del deseo, las muertas, las violadas, las golpeadas, la variedad en algún bar ejecutivo?

Somos capaces de manejar grandes camionetas, pero aún no decidimos sobre nuestras vidas.

Votamos, opinamos, nos educamos, pero no cambiamos sus miradas a nuestras mentes.

2 comentarios:

JAN dijo...

COMPARTO LA IDEA ANA, AUNQUE CLARO... HAY MUCHAS MUJERES QUE VALEN LA PENA, TODAS ANDAN ESCONDIDAS, OTRAS SE VENDEN, OTRAS SE ENVICIAN...TODO DEPENDE DE LA PERSPECTIVA, NO SE QUE SEMESTRE ESTES CURSANDO AUNQUE YO TAMBIEN ANDO CON EL GUSANITO DE HACER ALGO EN PRO DEL ARTE, POR AQUI NOS VEMOS PARA COMPARTIR COSILLAS, YO TENGO UN TRABAJO EN YOUTUBE A MANERA DE NOTAS SERIA INTERESANTE PUBLICAR OBRAS DE ESTA MANERA... COMO SEA, SI TE INTERESA ALLI NOS PONEMOS DE ACUERDO PARA VER QUE PODEMOS HACER EN FAVOR DEL ARTE... ESPERO RESPUESTA.

Jose Antonio dijo...

Entonces el hombre pasa su vida en la eterna cacería de la carne de aparador, la prostituta ejecutiva, la estudiante de las esquinas, los lindos senos y las piernas eternas... donde está el problema, quien es quein concibe a la mujer como una mercancía, un objeto de lujo, el hombre que la mira casi inalcansable sin un coche del año, una cartera llena, una casa en las lomas y casi un titulo nobiliario,o la mujer, que se concibe a si misma como un objeto el cual no debe de ser entregado a cualquiera, no por proteger su corazón si no su integridad de precio y plusvalía. Que parte del problema es en verdad machista eso es algo de conciencia.

Un Plaver leer tus escritos, llenos de verdad y que viene de alguien que se aferra a la palabra y no a la imagen, puedo entrever que tu no te consideras a ti misma mercancía, es un placer el conocerte.